El síndrome del bebé sacudido

01.06.2013 20:36

Se refiere a una lesión adquirida en el cerebro a causa de un trauma ocasionado por el movimiento brusco del cerebro dentro del cráneo, de atrás para adelante o de un lado a otro, y de los golpes y retorcijones que sufre el cerebro a raíz de la sacudida o la movida brusca del bebé.

 

 Los bebés son sumamente vulnerables a sufrir lesiones causadas por sacudidas bruscas, debido a que a esa edad los músculos de sus cuellos no son lo suficientemente fuertes para controlar el movimiento de sus cabezas.

 

 El Síndrome del Bebé Sacudido puede causar daños cerebrales, ceguera, parálisis, ataques apopléticos, y fracturas. El Síndrome del Bebé Sacudido puede causar la muerte de su hijo(a). Cuando sucede la sacudida, los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro se pueden destruir, conllevando a un sangrado . La sangre se acumula dentro del cráneo, creando más presión y posiblemente causando daño cerebral adicional, inclusive la muerte.

La Asociación Americana de Trauma Cerebral sostiene que : “Una de las causas más comunes que provoca el SBS ( Síndrome del Bebe Sacudido) es el llanto inconsolable del bebé o niño pequeño.

 

Nunca sacuda a su bebé.

 

Asegúrese de que cada persona que esté en contacto con su bebé conozca los peligros de sacudir a infantes, aún en plan de juego.

 

Cualquier persona puede sacudir a un bebé—su madre, su padre, su hermano o su hermana, o la persona que provee cuidado infantil.

 

Siempre soporte la cabeza de su bebé. Asegúrese de que cada persona que agarre o coja a su bebé sepa cómo soportar su cabecita cuando lo transporte o juegue con él/ella.

 

El coger o agarrar al bebé en los brazos es muy importante. Sin embargo, cuando su bebé llora y usted se siente frustrado(a) por no poder aliviar a su bebé, considere la posibilidad de que su bebé necesite un cambio de pañal, tenga hambre, frío o calor, o esté enfermo(a).

 

Si ninguna de sus soluciones logra calmar a su bebé, coloque

a su bebé en un lugar seguro, como una cuna o un corral, y tómese un descanso. También considere llamar a un amigo o una amiga que tenga niños para obtener sugerencias o contacte a su pediatra para consejos

adicionales.