Cuencos tibetanos

30.05.2013 15:52

Los cuentos tibetanos son instrumentos construidos de forma artesanal con una mezcla de siete metales: Oro, plata, hierro, mercurio, plomo, cobre y estaño.

Llegados desde el Tibet su uso se aleja hasta la antigüedad más remota, creyéndose incluso que empezaron a ser utilizados mucho antes de la llegada del budismo, por antiguos chamanes de la región.

Son utilizados en diversas técnicas terapéuticas como método de sanación,

 

relajación y meditación.

 

Los cuencos tibetanos se utilizan golpeándolos o frotándolos con una maza pequeña o baqueta y su sonido reporta a todo el cuerpo algo similar a un masaje sonoro.

Esta terapia está basada en el principio de resonancia donde una frecuencia vibratoria más intensa y armónica es capaz de modificar a otra más débil o disonante.

Muchos de los grandes expertos en sonido están de acuerdo en que la medicina del futuro tendrá mucho que ver con las terapias en las que se introducen los armónicos del sonido como recursos curativos.

Los cuencos tibetanos pueden resultar muy beneficiosos tanto para nuestro cuerpo como para nuestros estados mentales y emocionales.

Su vibración, mientras la escuchamos atentamente tumbados sobre una camilla, con los ojos cerrados es capaz de equilibrar nuestro organismo a cualquier nivel ya sea  físico, mental o emocional…

Este tipo de terapia también contribuye a desacelerar nuestro ritmo diario.

Elimina los estados alterados como el estrés, la ansiedad, y el insomnio, aportándonos una total relajación y una conducta serena que nos beneficia tanto a nosotros mismos, como a nuestro entorno.

Según muchos estudios realizados las terapias basadas en la elevación de las frecuencias vibratorias a través de la voz o el sonido, también tienen una incidencia directa en nuestro desarrollo intelectual y resolutivo.

Potencian la creatividad y la concentración y nos brindan la paz necesaria para la auto-exploración y auto-reconocimiento interior.

Sus hermosas ondas sonoras nos procuran una visión más equilibrada y armónica de nuestro propio ser procurándonos el estado perfecto para descubrir todo el potencial que se encierra en nuestro interior.